¿Habéis pensado alguna vez que un factor decisivo al momento de encontrar pareja sea el olor que desprendemos?. No nos referimos solamente a oler bien o mal, a usar loción o bañarse dos veces al día, sino a nuestra esencia propia. Las llamadas feromonas que segregamos a lo largo del día, atraen de forma primitiva al sexo opuesto, en lo que se considera un resago de instinto evolutivo.
Investigadores de Universidades en Inglaterra así como de Estados Unidos, han llevado a cabo diversos estudios en los que muestran que la elección de pareja se realiza a través del olfato.
Cuestión de evolución
Para que la especie humana sobreviva y prospera, necesita una descendencia sana, con genes sanos y un sistema inmunológico sano, que la defienda de las enfermedades. Es aquí donde el sentido del olfato interviene para saber si la persona que contemplamos como futura pareja, cubre los requisitos necesarios desde el punto de vista evolutivo.
Las sociedades cambian con el tiempo y por ende, el comportamiento de los seres que las conforman también lo hacen. Para entender cómo los procesos de selección de pareja se realizan hoy en día, y la relación con aspectos instintivos, es que científicos y sociólogos estudian el comportamiento humano en cuanto a reproducción se refiere.
Ejemplo
La universidad de Nuevo México por ejemplo, desarrolló en 2008 un experimento con estudiantes participantes. La hipótesis del estudio dictaba que a través del sentido del olfato se descifran en milésimas de segundos las capacidades de heredar buenos genes, y el resultado de este micro análisis influye al decidir quién es atractivo y quién no.
El experimento consistió en un grupo de hombres a los que previamente se les analizó el sistema inmunológico y acto seguido, se les pidió realizar una actividad en la cual sudaran. Después de 20 minutos de ejercitarse, las camisetas que portaron durante el ejercicio fueron recolectadas y etiquetadas. Después, se les pidió a un grupo de mujeres que olieran las camisetas y anotaran lo intenso, agradable o desagradable que resultara cada una.
Basándose únicamente en el olor, las estudiantes debían decidir cuál portador de la camiseta consideraban sexy. El resultado fue que, las chicas definieron como agradable y llamativo, las camisetas pertenecientes a estudiantes con un grupo inmunológico diferente al propio.
La razón para lo anterior, se basa en la primicia que la evolución dicta, pues al elegir como pareja alguien con sistema inmunológico diferente, el producto de la unión de ambos, tendrá dos tipos diferentes de sistemas, lo que asegurará su supervivencia.
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